Sitios Interesantes

Las Ramblas

 Es una de las avenidas más emblemáticas de la ciudad.

Hasta principios del siglo XVIII, junto al torrente pasaba un camino bordeado por conventos y murallas. Fue en el año 1704 cuando se empezaron a levantar casas en el espacio ocupado por las murallas (en los alrededores de la Boqueria) y se plantaron árboles. La parte de las murallas junto a los astilleros se derribó en el año 1775; pocos años después, se urbanizó la calle y ese trozo de las Ramblas quedó convertido en paseo.

 

 

Esta vía singular ―desde el comienzo, en la parte más alta, junto a la plaza de Catalunya, hasta el final, al pie del monumento a Colón― recibe cinco nombres que la caracterizan: en primer lugar, la llamada Rambla de Canaletes, nombre que se le da por la Fuente de Canaletes, localizada en este punto desde antaño. Según el dicho popular, quien bebe de esta fuente siempre vuelve a Barcelona. El tramo que sigue es la llamada Rambla de los Estudios, nombre que le viene dado por un edificio construido a mediados del siglo XV: el Estudio General o Universidad, que suprimió Felipe V; después, el edificio se convirtió en cuartel, el cual también se derribó en el año 1843. Si continuas bajando hacia el mar, encontrarás la Rambla de las Flores (también llamada de Sant Josep porque era donde estaba el antiguo convento de Sant Josep), y el único lugar de la ciudad donde se vendían flores en el siglo XIX; hoy en día es un paseo único en su género. El tramo siguiente es la llamada Rambla del Centro, que también se conoce como Rambla de los Capuchinos, por el antiguo convento de frailes capuchinos que había en esta zona. Finalmente, llegarás al último tramo, la Rambla de Santa Mónica, vestíbulo del puerto, donde se levanta la parroquia que le da nombre y que fue, en su tiempo, convento de los agustinos descalzos.

La Catedral de Barcelona

Origen

El origen más remoto de la catedral de Barcelona corresponde a una basílica de tres naves que al-Mansur destruyó en el año 925. Los restos de esta basílica se pueden ver en el Museo de Historia de la Ciudad. Hacia 1046 se empezó la construcción de una nueva sede por iniciativa del obispo Guislabert. De esta, no se tienen muchas referencias: se supone que ocupaba parte del edificio gótico, pero se conservan algunos de los elementos románicos.

La basílica actual

Se empezó a construir en el año 1298 durante el obispado de Bernat Pelegrí y el gobierno del rey Jaime II, llamado el Justo. Aquel año, la capilla de santa Lucia, de estilo románico tardío, ya existía. La construcción fue lenta y gradual: la cripta dedicada a santa Eulàlia y el coro son de finales del siglo XIV; el claustro, del siglo XV; el trascoro y el órgano, del siglo XVI, y la fachada permaneció inacabada hasta principios del siglo XX. Fueron los arquitectos Josep Oriol Mestres y August Font i Carreras quienes acabaron las obras, inspirándose en un dibujo de principios del siglo XV del arquitecto francés Mestre Carlí; así, pues, no es de estilo gótico catalán, sino nórdico. Esta fachada mide 70 metros de altura y está coronada con una imagen de santa Helena, del escultor Eduard Alentorn.

 

En el claustro hay un surtidor donde el día del Corpus se hace bailar un huevo ―tradición barcelonesa de l’ou com balla―, y también hay un estanque con trece ocas blancas, siempre trece, son los años que tenía santa Eulàlia, según dice la tradición o la leyenda, cuando la martirizaron.

Sagrada Familia 

¡No encontrarás una iglesia igual en el mundo! El Templo Expiatorio de la Sagrada Familia es la obra más conocida de Antoni Gaudí, un templo, de momento, inacabado y que se va construyendo con donaciones individuales y de instituciones públicas.

 

En el Museo de la Sagrada Familia encontrarás todo el proyecto, con planos y maquetas de la obra de Gaudí. Una de las curiosidades es ver cómo quedará una vez se haya acabado. En los últimos años los trabajos han avanzado a buen ritmo y pronto se verá culminado el gran sueño de Gaudí, que dejó inacabado al morir el 10 de junio de 1926 al ser atropellado por un tranvía en el cruce de las calles de Bailèn y de la Gran Vía. Gaudí levantó en vida la Fachada de la Pasión y también dejó bocetos del resto de la construcción.

En los últimos años, se ha acabado la Fachada de la Pasión con la incorporación de las esculturas de Josep Maria Subirachs y se ha trabajado en la construcción de las naves y del crucero, de los cuales forman parte el patio de columnas, los coros y los ventanales superiores que los iluminan.

Casa Milà- La Pedrera

¡No encontrarás otra casa igual en el mundo! El edificio civil más emblemático del modernismo fue criticado en el momento de su construcción, pero actualmente es uno de los edificios más admirados de la ciudad.

En la Casa Milà, también llamada La Pedrera, podrás contemplar muy de cerca el diseño de interiorismo de Antoni Gaudí. Todo el edificio es una joya que imita las formas de la naturaleza: fachadas, ventanas, puertas, escaleras, paredes y estancias con sus originales muebles, un mundo de ensueño.

Casa Batlló 

La Casa Batlló es una de las casas más visitadas de Barcelona por méritos propios, un edificio muy original en forma, color y decoración. Lo que tenía que ser la reforma de la fachada de la casa particular de los señores Batlló acabó siendo la más poética y sensitiva de las obras de Gaudí. Al proyecto, se le añadieron la buhardilla doble, la escalera y la decoración interior. El resultado fue una expresión arquitectónica asociada para siempre a Barcelona..



Encontrarás toda la información para preparar la visita en el web de la Casa Batlló. Esta casa está edificada en la llamada Manzana de la Discordia, donde los arquitectos más reconocidos quisieron dejar huella con su estilo personal.

Parque Güell 

¡No encontrarás un parque igual en el mundo! Este prodigio de arquitectura en medio de la naturaleza creado por Antoni Gaudí fue un encargo del conde de Güell para que proyectara una elegante urbanización con residencias unifamiliares. Ahora es un parque público, patrimonio de la ciudad, otra de las maravillas que alberga Barcelona. No te lo pierdas, será sorprendente.

Cuando lo visites, entra por la gran escalinata presidida por un dragón decorado con la técnica del trencadís (mosaico con trozos de cerámica, típico de la estética modernista) y que es una de las imágenes más representativas de Barcelona. El parque ―que originariamente se llamaba Park Güell― está organizado en torno a una gran plaza central delimitada por un banco ondulado recubierto de trencadís. Bajo la plaza hay una sala con 86 columnas dóricas como si fuera un gran bosque, caminos y viaductos sobre columnas con formas inclinadas; en definitiva, arquitectura y naturaleza se unen en la obra de Gaudí.

Palau de la Música Catalana

Este teatro es una de las joyas arquitectónicas modernistas más interesantes, de visita imprescindible cuando estés en Barcelona.

El Palau de la Música Catalana fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en el año 1997. Es obra del gran arquitecto catalán Lluís Domènech i Montaner (1850-1923).

Este espacio modernista celebró el primer centenario en el año 2008, restaurado, ampliado y reluciente como el día en que se inauguró, pero con más salas renovadas y ampliadas para conciertos e instalaciones.

No encontrarás una decoración igual a la de la sala histórica del Palau, que te enamorará por su exquisitez; de hecho, los artistas que cantan en este escenario quedan maravillados. Si optas por una visita guiada a este auditorio, disfrutarás especialmente de todos los detalles decorativos.

El interior del edificio es el testigo más importante del estilo modernista, ya que hay gran cantidad de formas realizadas con materiales polícromos (mosaicos de cerámica y cristales de colores). La temática floral y las figuras con el cuerpo de mosaico y el busto en relieve son obra de Eusebi Arnau. A la izquierda del escenario hay una jamba de piedra esculpida por Pau Gargallo, que es la evocación de la canción catalana personificada en las figuras de Josep Anselm Clavé y las chicas de Las flores de mayo. Por otra parte, la jamba de la derecha evoca la música internacional, con el busto de Beethoven y una evocación de la ópera La cabalgata de las valkirias.

El Palau de la Música se creó para que fuera la habitación y la sala de conciertos del Orfeón Catalán, una gran coral que el maestro Lluís Millet había fundado algunos años antes y que ha sido de gran importancia en la revaloración de la música popular catalana.

Visitas al Palau de la Música Catalana

El Palau de la Música Catalana organiza cada día visitas guiadas a la sala de conciertos modernista y, según la disponibilidad, a la Sala Lluís Millet y a la Sala de Música de Cámara. Las plazas son limitadas: 55 personas por visita. Las entradas se ponen a la venta a partir de una semana antes del día de la visita. Se recomienda adquirirlas con antelación. No se hacen reservas. Horarios: hay visitas guiadas todos los días de 10.00 a 15.30 horas; en verano, de 10.00 a 18.00 horas. Para más información, contacta con el Palau. Dirección: Palau de la Música, 4-6, esquina con la calle de Sant Pere Més Alt.

Santa Maria del Mar 

El documento más antiguo hallado hasta ahora que hace referencia a la iglesia de Santa Maria del Mar data del 998. Pero el templo actual, obra de Berenguer de Montagut, no se empezó hasta el año 1329, y la construcción duró más de medio siglo. En 1428, cayó un rosetón como consecuencia del terremoto que sacudió Barcelona; enseguida se hizo otro, al gusto de la época, gótico flamígero, que se acabó en el año 1460. Parece que el motivo que dio pie a levantar el templo fue la conquista de Cerdeña, con la que se completaba la hegemonía catalana sobre el Mediterráneo, que había empezado cien años antes con la conquista de Mallorca, y que llegó a la expansión total con la entrada de Sicilia y Grecia a los dominios de la Casa de Barcelona. Santa Maria tenía que ser el templo de la gente trabajadora del barrio de la Ribera, ya que el de la clase dirigente y acomodada era la catedral.

 

Con respecto a la parte exterior, es la única gran iglesia gótica catalana perfectamente acabada. En su fachada se ven las características del gótico catalán, las cuales son diferentes a las del gótico europeo. En el gótico catalán dominan las líneas horizontales y predominan los espacios llenos sobre los vacíos, terrados sin tejados y la preferencia por las grandes superficies desnudas. Los contrafuertes son macizos, sin arbotantes, al contrario de lo que se observa en las catedrales góticas europeas, y las torres son octogonales y acabadas con terrados.

El interior de la iglesia es de una belleza extraordinaria y posee unas condiciones acústicas que hacen de este edificio religioso un espacio idóneo para conciertos, en el cual, en diversas ocasiones, se ha podido escuchar jazz, además de conciertos de música clásica y oriental.

Fuente Magica de Montjuic

Es fruto de la inspiración del ingeniero Carles Buigas (hijo de Gaietà Buigas, el arquitecto del monumento a Colón), que ideó un nuevo tipo de fuente manantial donde el elemento artístico son las formas cambiantes del agua. La Fuente Mágica es una de las últimas obras que se llevaron a cabo en el recinto de la Exposición Universal de 1929. El proyecto se completó con cascadas y fuentes que llenan la avenida de Maria Cristina.

El elemento fundamental del proyecto fue la fuente monumental, situada sobre una plataforma que se levanta a medio camino del Palacio Nacional —al final del paseo y que hace de telón de fondo con las escalinatas― y la fuente de la plaza de Espanya, donde antes había una gran explanada, en la que el año 1919 se levantaron las cuatro grandes columnas de Puig i Cadafalch, que simbolizaban las cuatro barras de la bandera, y que se destruyeron en 1928 durante la dictadura de Primo de Rivera. En el año 2010 se pusieron unas nuevas a pocos metros del lugar original.

La Fuente Mágica se estropeó durante la Guerra Civil y no volvió a funcionar hasta 1955, año en que el arquitecto Buigas la arregló. Después de un par de reparaciones más y de incorporar música al espectáculo visual, en los años noventa se hizo una renovación a fondo para modernizar las instalaciones, hasta entonces muy artesanales.

En la ciudad también podemos disfrutar de un gran patrimonio de fuentes ornamentales y públicas que aportan más encanto a las calles y plazas donde están emplazadas.

Horarios

Desde el 7 de enero al 14 de Febrero: CERRADO

Desde el 15 de febrero al 30 de abril: viernes y sábados de 19:00h a 21:00h

Desde 1 de mayo al 30 de septiembre: desde jueves a domingos de 19:00h a 21:00h

Desde el 1 de octubre al 6 de enero: viernes y sábados de 19:00h a 21:00h

Mercado de la Boqueria

El Mercado de la Boqueria es un festival de colores, sabores, aromas e incomparable vida; la Boqueria es todo un espectáculo. Este mercado es de visita imprescindible en la ciudad, el escaparate más pintoresco y atractivo de la gastronomía de Barcelona y Cataluña, con materias primas locales y también exóticas.

El de la Boqueria fue escogido el mejor mercado del mundo en el año 2005 en el bienal Congreso Mundial de Mercados Públicos celebrado en Washington en el 2006. El mercado está situado a un lado del centro de las Ramblas, el paseo más popular y turístico de la ciudad. Puedes incluir la Boqueria en cualquiera de tus visitas al centro de Barcelona. Dicen que lo que no encuentres en la Boqueria no lo encontrarás en ningún sitio. La Boqueria es el mejor mercado del mundo, ¿te lo vas a perder?

Un poco de historia del mercado

Ya desde el lejano 1217 se conocía la existencia de la venta de productos de payés en el llano de la Boqueria de las Ramblas, saliendo de una de las puertas amuralladas de la antigua Barcelona, lo cual hacía que fuera un buen lugar de paso para las ventas; de hecho, los payeses todavía venden en una pequeña plaza descubierta al lado de este mercado.

El Mercado de la Boqueria también se llama Mercado de Sant Josep porque se construyó en un solar expropiado que ocupaba el convento de los carmelitas descalzos, la iglesia de Sant Josep y, más tarde, incorporó también el solar del convento de Jerusalén. Igual que los vecinos el Gran Teatre del Liceu y la plaza Reial, fue consecuencia de la desamortización de los bienes de la Iglesia católica, que se estableció por ley del Gobierno liberal español en el año 1835. Se pensó construir una gran plaza soportal neoclásica al estilo de la plaza Reial, pero finalmente el arquitecto municipal Josep Mas i Vila decidió edificar un mercado permanente y cubierto que partiera de una estructura arquitectónica de hierro.

Mercado de Santa Caterina

El flamante Mercado de Santa Caterina está muy cerca de la Catedral de Barcelona, en la avenida de Francesc Cambó. Este mercado es, desde su remodelación, uno de los nuevos templos de la gastronomía de la capital catalana, un mercado con mucho encanto y buena oferta comercial. Desde su inauguración ha sido una influencia muy positiva para su entorno y el motor de la transformación del barrio de Sant Pere y de su comercio actual.

Diseñado por Enric Miralles y Benedetta Tagliabue, de formas modernas y espectaculares, por dentro es un espacio lleno de luz, cubierto con maderas más el tejado, un mosaico de cerámica con los colores de las frutas y verduras.

El Barrio Gòtic 

Este itinerario se basa en una organización geográfica, para facilitar su recorrido.

Hemos delimitado un espacio (la ciudad romana) y lo hemos dividido en lugares más pequeños, con el fin de organizar con coherencia la gran densidad de edificios y monumentos de gran valor artístico, legado de nuestra historia.

Este núcleo de la ciudad ha sufrido muchos cambios a lo largo del tiempo. Por esta razón, podemos encontrar una escultura de 1995 al lado de un edificio del siglo X.

Hay edificios que han sufrido diversas remodelaciones y, por lo tanto, presentan elementos importantes o característicos de diferentes épocas. En estos casos, el color que utilizamos para indicar un edificio determinado, es el correspondiente a las etapas de las cuales es más representativo, por ejemplo: la Catedral se indica con el color azul, representativo del gótico, y con el color verde, representativo de los siglos XIX-XX.

 

MUSEOS

Barcelona es una ciudad de interesantes museos, suplementos esenciales para descubrir los secretos culturales y artísticos mejor guardados de la ciudad y que se pueden agregar al recorrido de los paseos turísticos por Barcelona.

Algunos de los museos barceloneses son únicos en el mundo: especializados en diversas temáticas y para todos los gustos, algunos reconocidos internacionalmente, otros con un encanto especial cuya visita es muy recomendable, y también los hay especiales y dinámicos, donde puedes pasar un rato divertido si vas con niños. Hay museos para todo tipo de público.

Museo Nacional de Arte de Cataluña

Es considerado el museo con la mejor colección del mundo de arte románico, y además cuenta con una buena colección de arte gótico, renacentista y barroco. El Museo Nacional de Arte de Cataluña (MNAC) acopia también el legado Cambó y la Colección Thyssen-Bornemisza de Barcelona, además de obras de arte modernas, fotografía y numismática. Se trata de una impresionante colección artística que se conserva en el Palacio Nacional de Montjuïc, un edificio emblemático de la Exposición Internacional de 1929. Es un museo imprescindible en tu estancia en Barcelona.

Museo Picasso de Barcelona

Es el centro de referencia para conocer los años de formación de Pablo Ruiz Picasso. Este museo, que abrió al público en el año 1963, tiene un fondo de más de tres mil ochocientas piezas. Disfrutarás de la obra del universal pintor malagueño gracias a una espléndida colección que se ha ido extendiendo por diversos palacios medievales de la deliciosa calle de Montcada, en el barrio de la Ribera. Es una visita imprescindible para disfrutar de las magníficas instalaciones del museo y del barrio.

Museo de Arte Contemporáneo de Barcelona

En un edificio moderno que diseñó Richard Meier, el estallido del arte contemporáneo llena de vida y cultura todo el barrio del Raval. El museo es un espacio que no te puedes perder, ya que todos sus componentes son interesantes: la magnífica colección artística, el impresionante edificio blanco en contraste con los alrededores, y los ingredientes paisajísticos y humanos impregnados del espíritu multicultural del Raval. Cuando visites el Museo de Arte Contemporáneo de Barcelona (Macba) visita, también, el Centro de Cultura Contemporánea de Barcelona, que está muy cerca.  

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